Empezamos cuando pocos apostaban por la energía solar.
Girasol nació en Arequipa con una idea simple: que las familias de la región pudieran tener agua caliente de verdad, sin depender de la luz eléctrica ni del gas, y sin pagar de más cada mes.
Con los años fuimos creciendo — más modelos, más capacidades, más experiencia — pero sin perder lo que nos define: ser una empresa local, con equipo propio, que conoce el mercado arequipeño porque vive en él.
Hoy somos una empresa consolidada con cientas de instalaciones a nuestras espaldas. La mayoría de nuestros clientes llegaron por recomendación de alguien que ya confió en nosotros. Eso lo dice todo.
